Nunca he sabido si desempolvar algo que ya creíamos pasado era un acto de fe o de cobardía. Esta vez, sin embargo, me pesan las palabras y reabrir la herida a veces puede ayudar a sanarla.
Sevilla es hermosa y hospitalaria y hoy, sin embargo, parece que vivo en un alambre por la presión: Daniela viaja a Ecuador, de regreso, a casa.
Quizás empezar de nuevo en una ciudad tan ajena también fuera un acto de fe o de cobardía. Conocí a Daniela en el máster de Comunicación y Cultura y cuando expresó su amor por Onetti supe que seríamos amigas. Cómo no serlo de alguien que se reconoce literariamente lorquiana.
Quizás Daniela hizo habitable un lugar tan aséptico como es la Fcom y quizás con Daniela la Alameda es para mí lo que es la Alameda hoy en día y es por ello que la Alameda ya no será la Alameda nunca más.
No sé, hermana, te me vas lejos y yo siento que esto no es una despedida y que nos veremos siempre donde suene Paco Ibáñez y donde se lea a Borges; intentaré perpetuar la rutina de, cuando escuche a Piazzolla cerca de la Giralda o cuando pierda el bus -tan frecuentemente- camino de la facultad, sacar el móvil para escribirte a 7 horas: ¡eh, es un día de mierda, pero menos mal que te conocí!
En este sentido, hermana, la esperanza también puede ser una forma de rebeldía.
sábado, 15 de octubre de 2016
miércoles, 15 de junio de 2016
Respuesta a tu Iribarren
Escribió Karmelo:
Enamorarse es fácil (...)
Lo realmente difícil
-no conozco
ningún caso-
es salir entero
de una historia de amor.
Leo en estas soleadas tardes sevillanas a Almudena Guzmán:
Volverse a enamorar.
Besar una piel que sabe distinto,
no encontrar puntos de referencia
que indiquen el momento justo,
la caricia perfecta,
la mano compañera.
Retornar a un cuerpo nuevo
sin los huecos del anterior;
no poder palpar una nuca excitada,
una espalda con escalofríos conocidos.
Qué pobre se queda
el intento de amar igual a la primera vez.
Cómo pesa una boca tan sabida,
tan llena de humo compartido
ante la desconocida tan poco explorada, tan miedosa.
Cuánto cuesta abandonarte, lavarme de tu olor,
quitarme las huellas de tu peso,
desdoblarme en otra Almudena
y comenzar a hacer mía una figura
de la calle que me gusta y que ¿quiero?
poseer; pero... tú, ahí estas tú,
traspasando con tu desnudo mi sombra,
consolándome pesaroso de mi dolor al terminar;
tu sonrisa y tu cigarrillo,
ese brazo moreno rodeando mi cintura
y llevándome a un lecho desordenado...
y tus manos de violinista
volando y enredándose en mis senos.
Y era el placer una quietud,
una suerte de certeza.
Enamorarse es fácil (...)
Lo realmente difícil
-no conozco
ningún caso-
es salir entero
de una historia de amor.
Leo en estas soleadas tardes sevillanas a Almudena Guzmán:
Volverse a enamorar.
Besar una piel que sabe distinto,
no encontrar puntos de referencia
que indiquen el momento justo,
la caricia perfecta,
la mano compañera.
Retornar a un cuerpo nuevo
sin los huecos del anterior;
no poder palpar una nuca excitada,
una espalda con escalofríos conocidos.
Qué pobre se queda
el intento de amar igual a la primera vez.
Cómo pesa una boca tan sabida,
tan llena de humo compartido
ante la desconocida tan poco explorada, tan miedosa.
Cuánto cuesta abandonarte, lavarme de tu olor,
quitarme las huellas de tu peso,
desdoblarme en otra Almudena
y comenzar a hacer mía una figura
de la calle que me gusta y que ¿quiero?
poseer; pero... tú, ahí estas tú,
traspasando con tu desnudo mi sombra,
consolándome pesaroso de mi dolor al terminar;
tu sonrisa y tu cigarrillo,
ese brazo moreno rodeando mi cintura
y llevándome a un lecho desordenado...
y tus manos de violinista
volando y enredándose en mis senos.
Y era el placer una quietud,
una suerte de certeza.
lunes, 13 de junio de 2016
La cafetera oxidada de los lunes al sol
¿Por qué todas las noches de estío
me sobreviene un llanto
que deja los posos de tu recuerdo
en mi rostro?
¿Por qué me despierto y siento tu residuo clavado en el pecho?
¿Por qué el mundo se ha vuelto excesivo y deshonesto?
'Te he buscado por noches, entre copas
duras seguramente y excesivas
esperando alcanzar la madrugada
de tus ojos cachorros: y encontrarte'.
(Álvaro Salvador)
jueves, 2 de junio de 2016
Acecha junio
La herida se cura.
'Quiero hacerte llegar al reino de mi más maravilloso disparate, de la gran locura que me habita, hacerte llegar al reino de mi libertad más radical -mi libertad más radical- para decirte ahora, en la distancia y en la ausencia, que te quiero, que donde tú no estás la vida se confunde en una copla y que, tal vez, sin que tú lo sepas, sin que tú lo esperes o sin que tú lo sientas, te espero cada mañana'.
(González Lucini)
lunes, 23 de mayo de 2016
La noche suave
A este tipo de noches en las que una se va abandonando, sin saber a qué y por qué, yo las había bautizado con tu nombre. Leo versos con síndrome de guerra:
si no estuvieras tú
para destrozármela".
Juan Carlos Reche Cala.
sábado, 23 de abril de 2016
martes, 19 de abril de 2016
Confesiones de una tarde lluviosa y primaveral de Sevilla
Entonces lo perdí todo:
la huella, el infinito, la posibilidad, el miedo.
lunes, 4 de abril de 2016
[Que la vida te de todo lo que merezcas y que recojas un día lo que sembraste ayer.
Al menos por un instante se haga justicia en el mundo y que comprendas ahora lo que nunca quisiste entender.
Y que te falte el aire y que te ahogue el silencio y llores todos los días como me hiciste llorar a mí.
Que la vida te de lo que puedas aguantar y que comprendas ahora que siempre devuelve el golpe el mar.
Y sientas que te han usado y sufras sin remedio y que si es perra la vida se ensañe contigo un poco más.
Y que tus días se llenen de infinito desierto y que te abrase el frío que un día casi me abrasa a mí.
Y que te falte el aire y que te ahogue el silencio y llores todos los días como me hiciste llorar a mí.
Y que tus días se llenen de infinito desierto, y que te abrase el frío que un día casi me abrasa a mí].
https://www.youtube.com/watch?v=gmjKpbNHn3E
Xoel lo sabía.
Al menos por un instante se haga justicia en el mundo y que comprendas ahora lo que nunca quisiste entender.
Y que te falte el aire y que te ahogue el silencio y llores todos los días como me hiciste llorar a mí.
Que la vida te de lo que puedas aguantar y que comprendas ahora que siempre devuelve el golpe el mar.
Y sientas que te han usado y sufras sin remedio y que si es perra la vida se ensañe contigo un poco más.
Y que tus días se llenen de infinito desierto y que te abrase el frío que un día casi me abrasa a mí.
Y que te falte el aire y que te ahogue el silencio y llores todos los días como me hiciste llorar a mí.
Y que tus días se llenen de infinito desierto, y que te abrase el frío que un día casi me abrasa a mí].
https://www.youtube.com/watch?v=gmjKpbNHn3E
Xoel lo sabía.
lunes, 14 de marzo de 2016
Epigrama personal
Siento una ansiedad breve por todos los poemas a los que no llego.
Lo mismo me ocurre con algunos hombres.
Yo lo noto: la tarde triste, jirón de mí.
Lo mismo me ocurre con algunos hombres.
Yo lo noto: la tarde triste, jirón de mí.
sábado, 12 de marzo de 2016
Marzo
Hay una atmósfera terrible
que sostiene estos días.
Las calles se incendian,
trato de reconciliarme con esa parte
interna y déspota
que se resguarda plácida y serena.
Escucho otra canción que guarda tu nombre.
Estos días son los que me hacen más vulnerable
y todos guardan inevitablemente
un nuevo tacto: de posibilidades.
Escucho otra canción que olvida tu nombre:
suena casi como un pequeño milagro doméstico.
que sostiene estos días.
Las calles se incendian,
trato de reconciliarme con esa parte
interna y déspota
que se resguarda plácida y serena.
Escucho otra canción que guarda tu nombre.
Estos días son los que me hacen más vulnerable
y todos guardan inevitablemente
un nuevo tacto: de posibilidades.
Escucho otra canción que olvida tu nombre:
suena casi como un pequeño milagro doméstico.
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