miércoles, 6 de marzo de 2013

Conjugas todos los verbos de movimiento





















y te vuelves a marchar.

(ya sabes, se llama economía de las emociones)



El préstame de tu lengua,
recorriendo la areola
de mi pecho
con esa humedad que
haría germinar a quien 

tú quisieras.


Y entonces la carne se me llenó de poesía.
(pero es que aún sufro tu jet lag) 

lunes, 4 de marzo de 2013

Hoy me he puesto triste.
No por ti, ni por todo lo que me haces
o me hiciste.
Ni siquiera por lo que planeas hacerme.
O porque no sé que verbo conjugar
contigo para comprendernos
o para derribar la distancia de seguridad.

Es que te abandonaría
por todas las canciones de Carmen Boza,
de Quique González, de Sabina,
por todos los poetas que se acostaron
en noches parecidas a estas
conmigo.

Y eso, cariño, me violenta las ojeras,
me hastía la boca y me enmaraña
los sueños y los propósitos
que tenía para hacernos.

¿Sabes que significa?
Que si me cortase la tristeza
podría suicidarnos.

Y tengo miedo. De perder
y no recobrar la orientación.
Y tengo miedo. De llegar a casa
y que no me suplas los vacíos
o que no intentes comprenderlos.

Pero el rictus de triste
me hace hasta guapa
y que llueva por mi cara
es sinónimo de ausencia de poesía.

Y los adoquines de las calles
me esperan ansiosos por desgastarme
los pasos.

me pones (tan triste) porque
las prioridades cambian.

me recuerdas tanto a octubre, amor...


domingo, 3 de marzo de 2013

Eres epidemia,
las malas facturas,
las malas posturas,
y crisis.

Eres inestabilidad,
precipicio emocional,
la mala poesía,
los latidos.

Si yo solo buscaba conversar
para versar
o quizás para poetizar
las horas o el desequilibrio.

Pero eres epidemia,
tal vez la cicatriz que
nunca suturará,
con los ojos empañados
a causa de la tormenta de tu boca.

Pero a veces me torno tan sensual,
tan sexual, con tan pocas convicciones,
que creo que este amor tan propio
ha acabado por hacerse prácticamente tuyo.



Y yo siento que no voy, que el equilibrio es imposible. (aunque creo que en el fondo hay algo) 
Iván Ferreiro


viernes, 1 de marzo de 2013

1demarzo

Hoy marzo se presenta
dispuesto a morderme
la boca nuevamente,
quizás a levantarme los esquemas,
enseñarme los nuevos lunares
que me he autocreado a base
de pena.

365 motivos para deshacerme
de ti
y siempre me agarro con fuerza
a un solo principio:
tu complejidad.

Quizás hoy me falte tiempo
para pensar(te) y no destruirte,
o quizás me sobren horas para no
plantarme en tu casa y decirte
que he vuelto para que te quedes,
para que nos quedemos y
hagamos que el café hierva
gracias a la poesía que quiero
hacer con tu cuerpo.

Me faltan ojos para mirarte
y boca para besarte
pero creo que estoy
sobrexplotando lo de echarte de menos
por encima de sus 24 horas laborales.

Quiero joder contigo toda estadística
del desencuentro o de la subversión.
Como la jodimos hace 365 idas
y venidas.

Recuerda que este marzo
siempre empieza, porque siempre late,
y tú nunca me terminas.

(¿por qué no nos terminas?)

Una vez me dijeron que las chicas
más bonitas son las que tienen
la boca cansada y los ojos tristes.
Debo de hacer sombra a las siete maravillas
y mis peroquiérememásfuerte deben de
haberse inmolado
y haberse convertido en nimemiresnimetoques.

Está lloviendo y tú ni detectas la humedad
de mis ojos.



domingo, 24 de febrero de 2013

Dime que hago yo
si me dejas con las avenidas heladas, 
los esquemas boca abajo, 
y las promesas cortas  
mientras suena wish you were here
pero sin el 'deseo'.  

Creo que eres como
la mejor poesía que
nunca voy a poder
escribir. 
Tienes la misma forma
versada en la sonrisa
pero en el fondo eres
un poema más
para llorar,
para gemir(nos).

Supongo que pasará el tiempo
y tus versos me acuchillarán,
me levantaré la falda 
ante el ideal del olvido 
y quizás conozca el concepto
éxtasis mejor de lo que tú me lo explicaste.

no sé si como dijo Joaquín
necesitaré 19 idas
y 500 noes,
pero si algún día quieres,
déjame que te vista la boca o,
si lo prefieres,
deja que te desvista el alma. 


viernes, 22 de febrero de 2013

coloverdemarihuana

alguien me dijo
que existe el momento
en el que la tristeza
se vuelve droga
y bonita.
Y vaya problema.

Eh.

Quién me arranca ahora
estas ojeras del frío
de no dormir en tu cama
y quién me levanta la falda
o me arranca las medias
-y nuestros miedos-

Amor debe ser parecido
a buscarte en cada ciudad
cuando llueve,
bajo cada paraguas, 
temblando por creer 
que cualquiera puede ser tú
o que cualquiera puede besarme
los labios y lloverme en la boca.

el tiempo lo cura todo,
pero hemos cambiado tanto
de estación y de climas
que yo ya  no me lo creo.

Eres tan morboso 
que me gustas más 
cuando me mendigas 
y me lloras.

Ya nos lo dijo Sabina,
si tengo que fumar algo
para colocarme
que sean tus ojos
de marihuana.

y tiro porque me toco.
porque me toques.

jueves, 21 de febrero de 2013

leerte es como
la acción
volcánica
de masturbarme

o de masturbarnos.

es como leer poesía
entre tus piernas,
deslizándose por mi boca
todos los versos que
Neruda nunca
nos quiso escribir.


miércoles, 20 de febrero de 2013

Recuerda que fuiste tú
el que me enseñó
a follarnos con las palabras.
Y también fuiste tú
el que me rompía los versos
en el vientre,
implosionando para dentro,
quizás buscándote
en mis entrañas
con la única excusa de
flotar o de fletar
nuestros instintos para
así poder volar
con todos mis miedos.
Joder, que me da igual
si caigo si tú caes conmigo.

Qué bonito hubiese sido llenarte todo de prim(av)eras veces.

miércoles, 13 de febrero de 2013

Salamanca no se va a bajar las bragas
ni va a apagar todos sus bares,
ni va a cerrar todas sus esquinas,
ni va a estallar todas sus farolas
ni va ir detrás de tu huida,
-pese a tu sonrisa-
que, ya que estamos con las palabras,
deberían arrancártela
y nombrarla Patrimonio de la Humanidad.

Que soy yo la única que quiere desgastarte los silencios.

... melancolía me mira desde nuestra cama
-dejándome en huesos-
me desnuda con la mirada
y dice que se va a quedar aquí
hasta que a ti te apetezca
volver y cortarme los labios.